Consentimiento sexual informado Empezar

Cómo funciona

La idea es simple: hablarlo antes y dejarlo claro entre los dos, sin registros interminables y sin que la otra persona tenga que instalar nada.

El acuerdo

Uno de los dos escribe la propuesta: qué límites hay, si se usa protección, qué palabra sirve para parar, y cualquier cosa que queráis dejar dicha. Para eso hace falta una cuenta, y una cuenta aquí es un correo: ni nombre, ni teléfono, ni tarjeta.

Compartirlo

Se genera un QR y un enlace. La otra persona lo escanea o lo abre en su navegador. No necesita instalar nada ni registrarse — esto es lo que diferencia a esta herramienta de casi todas las que ha habido antes, que exigían que las dos personas tuvieran la misma app instalada y por eso no funcionaban nunca.

Quien recibe el enlace no nos da ningún dato: ni correo, ni edad, ni teléfono. Abre, lee y decide.

El enlace es la llave del acuerdo. Cualquiera que lo tenga puede leerlo, así que mandadlo por un canal privado y tratadlo como una contraseña. Compartirlo en un grupo o publicarlo es entregar el acuerdo a todo el que lo lea.

Revisarlo y aceptar

Quien lo recibe ve la propuesta entera y puede cambiarla antes de aceptar. No es un contrato que se firma a ciegas: es una conversación que queda escrita.

Retirarlo

Cualquiera de los dos puede retirar el acuerdo cuando quiera. Está a un toque, es gratis y no hay que dar explicaciones. Si alguna vez ves esa opción escondida o de pago, es que algo va mal en el producto.

Dónde se guarda

En nuestro servidor, y en un formato que nosotros podemos leer. Lo decimos aquí y no en la letra pequeña. Lo que lo protege es una decisión de organización: el acceso está limitado, cada consulta queda registrada y los acuerdos caducan solos. Está detallado en la política de privacidad.

Lo que esto no es

No es una prueba judicial. No lo vendemos como tal porque no lo es: el consentimiento se puede retirar en cualquier momento, también durante, y ningún registro escrito antes puede recoger eso.

Tampoco protege a nadie de nada. Sirve para tener una conversación que a menudo no se tiene, y para que las dos personas sepan lo mismo. Ya es bastante.