Consentimiento sexual informado Empezar

Consentimiento sexual informado

Hablarlo antes es más fácil de lo que parece.

Qué sí, qué no, protección y cómo parar: un acuerdo corto y claro entre los dos. Tú lo propones con solo un correo. La otra persona lo abre desde un enlace, sin registrarse y sin instalar nada.

Sin nombre, sin teléfono, sin tarjeta. Para proponer basta un correo; para aceptar, ni eso.

Lo esencial de sisex

  • Hablad claro

    Qué sí, qué no y cómo parar.

  • Acuerdo mutuo

    Se decide entre los dos.

  • Sin registro

    Quien recibe no se da de alta.

  • Se retira de un toque

    Sin dar explicaciones.

Por qué sisex

Porque lo difícil no es el sí, es empezar la conversación.

sisex os da un guion sencillo para hablarlo sin que suene a interrogatorio ni a contrato.

Comunicación que fortalece

Hablar claro genera confianza, respeto y mejores experiencias para ambos.

Decisiones con libertad

Tú decides, la otra persona decide, y lo acordáis sin presiones ni suposiciones.

Los datos justos

Para proponer basta un correo. Quien lo recibe no se da de alta: solo abre un enlace.

Qué se acuerda

Cinco campos, y ni uno más.

Un acuerdo de sisex son cinco campos de texto: qué sí, qué no, protección, cómo paramos y otras cosas que hablamos. Los que dejéis en blanco no se pintan: el acuerdo enseña lo que hablasteis, no un formulario con huecos.

Qué sí

Una línea por cada cosa acordada, escrita por vosotros. Escribirla la marca y vaciarla la desmarca: no hay un paso extra entre escribir y acordar.

Qué no

El mismo texto libre, para lo que queda fuera. Nada viene marcado de antemano: una casilla premarcada daría por acordado algo que nadie ha dicho.

Protección

Cuatro opciones, y una de ellas es «Todavía no lo hemos decidido». No decidir es una respuesta válida y el acuerdo la recoge tal cual.

Cómo paramos

Una palabra, hasta cuarenta caracteres. En el acuerdo se lee así: Si alguien dice «Naranja», se para. Sin dar explicaciones.

Otras cosas que hablamos

Lo que no entra en los otros cuatro campos. Si lo dejáis vacío, no aparece por ninguna parte.

Cómo funciona

Tres pasos, dos minutos.

Sin registros interminables, sin papeleo y sin que la otra persona tenga que instalar nada.

  1. Lo escribes

    Eliges límites, protección y qué palabra usáis para parar. Para esto sí hace falta una cuenta: un correo y nada más.

  2. Lo compartes

    Un QR o un enlace. La otra persona lo abre en su navegador: no necesita instalar nada ni crearse una cuenta.

  3. Lo revisáis juntos

    Puede cambiar lo que quiera antes de aceptar. Y cualquiera de los dos puede retirarlo después, en un toque y siempre gratis.

El enlace

El enlace es la llave.

De él guardamos una huella, no el enlace. Se enseña una vez, en la pantalla que lo crea, y no podemos volver a enseñártelo: si se pierde, se pierde el acceso. Trátalo como una contraseña, porque eso es lo que es.

24 h

Para unirse

Es lo que dura la puerta de entrada. Pasado ese día, el enlace ya no sirve para entrar en el acuerdo.

Sin plazo

Para volver

Quien ya entró sigue pudiendo ver el acuerdo y retirarlo mientras el acuerdo viva. Volver no caduca.

Una

Persona que entra

Entra quien llegue primero. Si dos personas abren el mismo enlace a la vez, solo una queda dentro.

Mirar no es aceptar: el enlace se puede abrir y leer entero sin gastarlo. Y se puede responder «No, gracias», que no es lo mismo que dejarlo caducar: cierra el enlace, no crea ninguna parte y deja constancia de que hubo respuesta.

De cada apertura se anota la fecha y nada más: ni IP, ni navegador, ni cuántas veces. Generar un enlace nuevo no anula el anterior, y la aplicación te lo dice antes de que pulses.

Compromisos

Lo que podemos prometer, y cumplir.

Lo que escribís se guarda legible en nuestro servidor, y preferimos decirlo aquí que dejarlo escondido en la política: quién puede consultarlo está limitado, cada consulta queda registrada y el acuerdo se borra solo al caducar. Estos cuatro compromisos son parte del diseño, no una promesa de marketing.

Cómo y cuánto conservamos los datos
  • Solo un correo

    Ni nombre, ni teléfono, ni tarjeta.

  • Sin cuenta para quien recibe

    Se abre en el navegador.

  • Sin publicidad ni perfiles

    Y la medición de visitas, solo si tú la aceptas.

  • Se borra solo

    Los acuerdos caducan por defecto.

Preguntas frecuentes

Las dudas que conviene resolver antes.

¿Esto tiene valor legal?

No. sisex no es una prueba judicial y no lo presentamos como tal. Es una herramienta para hablarlo y dejar claro entre vosotros lo que habéis acordado.

¿Podéis leer nuestros acuerdos?

Sí. El acuerdo se guarda legible en nuestro servidor: no te vamos a decir lo contrario. Quién puede consultarlo está limitado, cada consulta queda registrada y el acuerdo se borra solo al caducar. Está contado entero en la política de privacidad.

¿Qué datos me pedís?

Para proponer, un correo. Para aceptar, ninguno. No pedimos nombre, ni teléfono, ni tarjeta, ni documento: quien recibe el acuerdo solo abre un enlace.

¿La otra persona necesita instalar algo?

No. Abre el enlace o escanea el QR desde su navegador. Sin instalar nada y sin crearse una cuenta.

¿Se puede retirar después?

Sí. En cualquier momento, desde cualquiera de los dos lados, también a mitad y sin explicar por qué. En un toque y siempre gratis.

¿Cuándo estará disponible?

sisex está en desarrollo y todavía no se ha publicado en ninguna tienda de aplicaciones. Cuando lo esté, lo contaremos aquí.

Con las cartas boca arriba

Esto no es una prueba legal, y no queremos que lo parezca. El consentimiento se puede retirar en cualquier momento, también a mitad, sin explicar por qué.

sisex es una herramienta para hablar, no un contrato. Un acuerdo aceptado hoy no obliga a nadie mañana, ni dentro de cinco minutos.

Sin letra pequeña

Lo que sisex no es.

Cinco cosas que preferimos decir aquí, en grande, antes de que las descubras por tu cuenta.

  • No es una firma.

    Aceptar no es firmar, y no lo llamamos así en ninguna pantalla. Es dejar escrito lo que dos personas hablaron.

  • No es una prueba legal.

    Antes de guardar hay que marcar una casilla que dice justo eso: que esto se puede retirar y que no es una prueba legal de nada. Sin marcarla, el acuerdo no se guarda.

  • No es cifrado de extremo a extremo.

    Lo que escribís se guarda legible en nuestro servidor. Lo que lo protege es que quién puede consultarlo está limitado, que cada cambio queda registrado y que se borra solo al caducar.

  • No es un contrato que os ate.

    Basta con que una de las partes lo retire para que deje de estar vigente. No se le pide confirmación a la otra, y retirar no comprueba nada: ni el estado del acuerdo, ni si tienes cuenta.

  • No es un sitio del que cueste irse.

    Retirar es gratis, inmediato y no requiere explicación, para las dos partes y en cualquier estado del acuerdo. Esa condición no se puede modificar en tu perjuicio: si algún día se cobra por retirar o se esconde el botón, el producto está roto.

Una conversación, no un trámite

Empezad por la parte fácil: hablarlo.

Un acuerdo tarda menos que elegir sitio para cenar. Y siempre podéis cambiar de opinión.